Un mundo de libros

Mayo 29, 2008

A una cuadra del Jai Alai, en la calle se alcanza a mirar la carpa de la Feria del Libro, en que acudí el día domingo, cuando entre al lugar, no sabía exactamente en donde seria la presentación de libro, pues no se encontraba ningún letrero o alguna señal que indicara en donde se llevarían a cabo las presentaciones.

Decidí preguntarle a una señora que estaba vendiendo libros, esperando que diera una respuesta, eche una mirada a los otros puestos, alcance a observar que vendían incienso y ropa algo que no tenía que ver con la Feria de Libros, cuando escuche la voz de la señora diciendo ‘’no tengo idea de donde se llevara a cabo’’, eso me sorprendió, pues imagine que por el hecho de trabajar allí estaría informada de todo o casi todos los eventos que se llevarán a cabo.

Así que si quieres encontrar algo, tienes que darte a la tarea de hacerlo tú mismo. Seguí caminando y mirando la cantidad de libros que tenían en los estantes todos acomodados y la mayoría con letreros que indicaban el precio del libro unos decían 10%, seguía caminando por la carpa que estaba rodeada de libros, precios y diferentes personas, cada una de ellas con pensamientos diferentes, y gustos distintos en cuanto a vestimenta.

Seguía caminando por un pasillo ancho, al fondo de el me di cuenta que se encontraba el lugar en donde se presentaría el autor del libro completamente claro, completamente desconocido para mi, entré y miré unas caras conocidas, las sillas estaban acomodadas de tal forma que formaban una ‘’u’’ y en el centro se encontraba una tarima no muy alta con una mesa y un dos micrófonos.

El por fin llego el autor, Hilario Peña y su libro ‘’Los días de Rubí Chacón’’. Al autor no se le entendió el mensaje que deseaba dejar fue algo confuso explico que él trabajaba en una maquiladora y relato demasiado de su vida no se mucho de cómo se deba presentar un libro ni de que se debe hablar específicamente, pero pienso que debió hablar un poco más de lo que se trataba el libro solo leyó un párrafo y trato de explicarlo como pudo.

Al final surgieron las preguntas, una de las personas que estaban sentadas lo felicito y lo cuestiono acerca de los precios de los libros y diciendo que estaban caros, que compraría su libro pero tendría que llevarla a su casa pues se quedaría sin dinero para el taxi, debido a lo caro que estaba. Con esto concluyo la presentación de Hilario Peña y su libro.