La primera etapa que es el preescolar fue algo difícil y a la vez divertida. Estuve en dos tipos de escuela diferente por la razón de que mi abuelo falleció y el era el que me llevaba todos los días, me cambiaron de escuela y al principio fue difícil hacer amiguitos ya que no conocía a nadie y era muy tímida. Después de unos cuantos meses mas adelante tuve otro cambio pero ahora fue de maestra. Lo divertido fue colores, pintar, jugar, cantar, hacer collares de sopa de coditos y por supuesto la macrogimnacia en compañía de mis padres, ese fue mi primer grado escolar.
Siempre al frente del público. Desde el primer año de primaria hasta sexto participaba en actividades artísticas, en todos los bailables estaba presente. Mi exprofesora Rosa Maria Espinosa me escogía junto con mi primo para participar en los días festivos. El último año estuve en la escolta y llegamos a los concursos estatales. Fue muy útil tener experiencia frente al público ya que poco a poco fui perdiendo el pánico escénico.
Fui muy popular en la Secundaria, mis amigos eran puros hombres y además eran los más conocidos y temidos de la escuela. Solo provocábamos peleas, se la pasaban en dirección y junto con ellos estaba yo. Mi expediente estaba limpio, no me ponían reportes ni citatorios ya que el prefecto era mi papá y no me hacían nada, solo me decían otra vez tú. También tuve mi primer novio y fui la más envidiada por dos años. Así pasaron mis tres años en la escuela secundaria no.63
En la Preparatoria batalle mucho en mis estudios, porque mi carrera era Contabilidad de Empresas. Cuentas tras cuentas, números y mas números, mi cabeza iba a explotar, balances, hojas de mayor, estados de resultados, análisis de balanceo, etc. pero gracias a eso ahora puedo ayudarle a mi mamá a llenar sus papeles. Conocí a mis mejores amigos Saira y Jorge, que debes en cuando hacíamos nuestras travesuras con los profesores, eso si hablábamos mucho, todos los profesores nos cambiaban de lugar porque éramos inaguantables, pero nosotros lo hacíamos porque los queríamos mucho. Experimente también mi primera materia reprobada, que por cierto nunca le conté a mi mamá.
?Que quiero ser? ¿Una arquitecta, una diseñadora o una comunicóloga? Fueron de las preguntas que me hice para poder saber mi destino. Creo que lo mío es hablar, hablar y hablar, no importa si es en televisión, radio o en una compañía. Mi decisión fue la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación, los mucho o poco que he aprendido en el transcurso de mi educación lo he estado aplicando en mis clases. No me arrepiento de la decisión que tome ya que creo que si es lo correcto y es en lo que me quiero desarrollar en mi vida.
Escrito por udcomunicacion
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