Mientras caminaba por la Avenida Revolución hacia la Vigésima Sexta Feria del Libro que se realizaría en la calle frente el Foro, recordaba mi primera experiencia en ella:
Estaba en tercer año de primaria, era un morrito al cual le gustaba más pasar todo el día jugando tetrix que leyendo un libro. Pero un día, unos señores llegaron al salón de clases invitándonos a una tal feria del libro, lo primero que se me vino a la mente al escuchar eso, fue una rueda de la fortuna con canastas en forma de libro, en las que te podías subir. Llegue a mi casa emocionado rogándole a mis papás que me llevaran, nunca se me olvidara la cara de extrañes de mis padres al escuchar el lugar al que quería ir, aún así me llevaron. Aún recuerdo la gran desilusión que sentí al no ver ni siquiera un carrusel.
Seguí caminando asta que llegué a una enorme carpa blanca, en cuanto entre sentí ese olor a plástico caliente mezclado con aroma de incienso, churros y café, también un calor sofocante. Mientras caminaba, observaba mi alrededor; había una mesa en donde vendían libros de Paulo Coelho, un escritor que en lo personal la portada de sus libros comerciales es mejor que el contenido, también estaba otra repleta de la enciclopedia inglés sin barreras, al igual que muchas más de librerías y escritores famosos.
Cuando llegue al área de expositores, se encontraba Roger Patrón, presentando el libro ¨Un regalo excepcional¨ en el cual él es copilador, y en el que venían puros pensamientos y reflexiones populares. Mientras leía la reflexión “Sólo tengo 17 años” voltee a ver a un amigo y le dije con un tono de voz
burlesco –no mames güey, puras reflexiones del tvynotas–, me di la vuelta y seguí caminando.
Me dirigía a la parte final de la Feria en la que se presentan artistas o personas representando obras de teatro, hasta que ví dos mujeres flacas altas y con una mascara blanca que en ves de que se me hicieron atractivas, me dieron miedo e hicieron que tomara la decisión de abandonar el lugar. Mientras me retiraba alcancé a mirar un sujeto vestido todo de verde, según esto representando a Cri-cri, con el cual se divertían más las mamás, que los niños.
Escrito por udcomunicacion
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